AFP
La "fosa común" en la que fueron encontrados 15 socorristas en Rafah tras un ataque israelí contra un convoy de emergencia deja en evidencia la "guerra sin límites" emprendida por Israel en Gaza, condenó el miércoles la ONU, mientras su jefe se declaraba "conmocionado".
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo que está "conmocionado por los ataques del ejército israelí" contra un convoy de ayuda y pidió "una investigación completa, exhaustiva e independiente" de todos los ataques contra trabajadores humanitarios, dijo el miércoles su portavoz, Stéphane Dujarric.
Guterres se mostró "profundamente alarmado" por el nuevo balance de más de 1.000 personas muertas desde la reanudación de las operaciones militares israelíes.
Con el hallazgo de estos 15 nuevos muertos en Rafah, el número de trabajadores humanitarios muertos en territorio palestino desde el 7 de octubre de 2023 se eleva "al menos a 408", añadió.
Durante una conferencia de prensa por video desde Gaza, el jefe de la Oficina de la ONU para Operaciones Humanitarias (OCHA), Jonathan Whittall, dijo que participar en la misión que condujo al descubrimiento de los cadáveres de 15 trabajadores humanitarios en lo que describió como una "fosa común" fue "una experiencia impactante".
Los 15 socorristas y trabajadores humanitarios, entre ellos ocho de la Media Luna Roja palestina y uno de la ONU, "aún vestían sus uniformes, llevaban los guantes puestos y murieron mientras intentaban salvar vidas", afirmó.
"Las ambulancias fueron alcanzadas una a una", detalló, describiendo los vehículos destruidos junto a esta "fosa común".
OCHA dijo el martes que el primer equipo había muerto a manos de las fuerzas israelíes el 23 de marzo, y que otros equipos de emergencia y ayuda habían sido atacados uno tras otro durante varias horas mientras buscaban a sus colegas desaparecidos.
"Empiezo con este caso porque creo que es muy representativo del punto al que hemos llegado en Gaza: lo que está ocurriendo aquí desafía la decencia, desafía la humanidad, desafía la ley. Realmente es una guerra sin límites", afirmó Whittall.
"Cuando se mantuvo el alto el fuego, pudimos entregar ayuda (...). Ahora estamos recogiendo los cadáveres de los socorristas".
Tras varias semanas de alto el fuego, Israel reanudó sus bombardeos sobre el territorio palestino el 18 de marzo y el miércoles anunció la ampliación de sus operaciones militares para apoderarse de "amplias zonas" de la Franja de Gaza.
Debido sobre todo a las órdenes de evacuación, "el 64% de Gaza es ahora inaccesible para la población", señaló el funcionario de la ONU, añadiendo que unas 200.000 personas habían sido "reubicadas" desde el final del alto el fuego.
Y aunque Israel detuvo la entrada de ayuda humanitaria en Gaza el 2 de marzo, "la situación humanitaria se está descontrolando", insistió, señalando que las 25 panaderías gestionadas por el Programa Mundial de Alimentos de la ONU estaban todas cerradas desde el martes.
"Es un círculo sin fin de sangre, sufrimiento y muerte. Gaza se ha convertido en una trampa mortal", afirmó. "Mis colegas me dicen que solo quieren morir con sus familias. Su mayor temor es sobrevivir solos".
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