Lorenzo Carbone fue detenido por las autoridades italianas después de estar prófugo durante 24 horas. La Policía de Módena había intensificado la búsqueda del hombre, quien estaba bajo sospecha de haber asesinado a su madre, Loretta Levrini. Las autoridades temían que Carbone pudiera quitarse la vida o cometer otros actos violentos tras el crimen.
El hombre, que se encontraba en Spezzano di Fiorano Modenese, decidió regresar a su hogar, donde un periodista lo interceptó. En una emotiva entrevista, Lorenzo, visiblemente afectado, confesó haber cometido matricidio. “Sí, la maté. No podía soportarla más. Recientemente, tuvimos algunas discusiones y eso me enojó. La asfixié, primero con una almohada, después solo con la funda y finalmente utilicé unas cuerdas”, declaró durante la conversación en vivo con el periodista Fabio Giuffrida.
Con lágrimas en los ojos, Carbone expresó su pesar: “Fue un instinto. Lo siento mucho. No sé por qué lo hice”, mientras se cubría el rostro con un pañuelo. Su confesión llevó al periodista a alertar a las autoridades, que se presentaron rápidamente para arrestar al hombre.
El paradero de Lorenzo durante las horas que estuvo en fuga no ha sido esclarecido. Al ser cuestionado sobre ello, comentó: “Solo quería alejarme”. El cuerpo sin vida de Loretta Levrini fue descubierto por su segunda hija alrededor de las cinco de la tarde, cuando la visitó, como era habitual cada fin de semana. Loretta fue hallada acostada en su cama, estrangulada con un cordón, en un hecho que tuvo lugar la noche del sábado.