Columnas
No podemos evitar un clima que, con vigor, se vive en una cancha sucesoria donde muchos protagonistas, hasta ahora, han mostrado mucho interés por las elecciones intermedias que se jugarán en 2027. Dada esa intensidad, contemplamos una atmósfera similar al juego de las corcholatas que protagonizaron hace tres años. Tengo la impresión, especialmente para cuidar la unidad, que la propia Luisa María Alcalde, en aras de flexibilizar esa participación, dará apertura para quienes tengan el respaldo social, pongan en marcha recorridos territoriales y, con ello, comprobar el impacto que pueden llegar a captar ante la opinión pública, en especial para quienes simpatizan con el proyecto de transformación.
Es elemental, entonces, que Morena contemple a aspirantes del partido verde ecologista de México, lo mismo que del PT. Acciones como estas, sin duda, fueron un elemento para llegar sólidos al proceso electoral. Siendo así, y en vísperas del ejercicio democrático del 2027 que viviremos, el CEN, en una primera evaluación, tendrá que resolver qué perfiles contemplan la lista definitiva de aspirantes a la gubernatura en las 16 entidades federativas. En todo caso, eso, como lo diseñó el propio AMLO en un cónclave con las corcholatas, dio mayor solidez al ejercicio, especialmente a la coalición Seguimos Haciendo Historia que, insisto, debe sellar de nueva cuenta esa unión que ha sido fundamental en la lucha democrática de México.
En Michoacán, por ejemplo, la entidad le sumó más de un millón de votos a Claudia Sheinbaum. Y, por si eso fuese poco, ese respaldo ha ido en aumento. De acuerdo con la encuesta que publicó El País, el 90% de los michoacanos apoyan las políticas públicas de la jefa de Estado. Eso pone a la coalición de izquierda en condiciones inmejorables para refrendar el paso contundente. Siendo así, encuentro suficientes motivos para abrir el compás de la participación. Morena, especialmente en tierras purépechas, ha ido esbozando una lista de hombres y mujeres que, a nuestro juicio, están en el ánimo de la ciudadanía. Para tal efecto, por cierto, el PT, que fue crucial en el triunfo histórico del 2021 en Michoacán, también podrá proponer cuadros que, a la postre, se midan bajo el escrutinio de las reglas de participación del CEN.
Hay muchos perfiles del PT que tienen el crédito, las credenciales y el nivel de participación. Desde luego, dada la experiencia, pero sobre todo la capacidad de liderazgo que ha mostrado en décadas, Reginaldo Sandoval, hoy por hoy, es la apuesta del partido del trabajo para ir en busca de la candidatura de la coalición Seguimos Haciendo Historia. Él, en estos momentos, representa un cuadro importantísimo, especialmente en el andamiaje de reformas constitucionales que ha propuesto la presidenta de México. Hoy el PT, en sí, tiene una numerosa fracción que es coordinada por Reginaldo; durante este primer tramo de cambios a la carta magna, en efecto, el PT ha cerrado filas con Sheinbaum. Entonces él, definitivamente, es un serio aspirante a la gubernatura de Michoacán.
Hay que tener en consideración, de acuerdo con lo trascendido, que el PT tendría asegurado un lugar para medirse en las encuestas que levante la dirección nacional de Morena para las 16 gubernaturas. En Michoacán, tomando en cuenta ese poder político que ha ido acumulando, es casi un hecho que Reginaldo Sandoval, hoy coordinador de la fracción parlamentaria del PT en San Lázaro, estará en la recta final. Y una vez que se oficialicen los nombres, será el pueblo de México, a través de cuestionarios y preguntas expresas, quienes determinen el resultado final de la metodología que defina al coordinador de la defensa del voto.
Y Reginaldo Sandoval, que hoy representa un liderazgo en Michoacán, tiene presencia y trabajo territorial. Eso, a la par de las grandes cualidades que ha mostrado en tribuna, lo meten de lleno en la carrera a la gubernatura del Solio de Ocampo. Al mismo tiempo, queda claro, Sandoval es partícipe del proyecto de transformación. Eso, y el visto bueno de Claudia como heredera del bastón de mando, representaría algo así como el consentimiento para abrir el compás de la participación entre perfiles de Morena, PT y PVEM. Los tres, lo hemos dicho, integran esta vigorosa alianza que ha rompido todos los paradigmas a favor del pueblo de México. Considerando el enorme compromiso, Luisa María Alcalde, sin restricciones, tiene que dar acceso a los principales referentes, siempre y cuando la sociedad, en un primer momento, los coloque en ese mosaico de aspirantes fuertes a la gubernatura. Y si, con todo el mérito que se ha ganado en décadas, Reginaldo Sandoval, con amplio recorrido en la lucha por la democratización, debe tener un lugar asegurado en la evaluación que lleve a cabo la Comisión Nacional de Encuestas. De hecho, no hay ningún impedimento para que eso se pueda concretar, sobre todo en una flexible toma de decisiones que, por supuesto, recaiga en el grueso de la población civil.