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Dice un conocido refrán que las comparaciones son odiosas, sin embargo, en esta ocasión vale para destacar un hecho significativo. Hace unos días, Morena aceptó la solicitud de militancia que hiciera el exgobernador de Oaxaca, Alejandro Murat Hinojosa, que prácticamente se fugó del PRI luego de ocupar la gubernatura oaxaqueña y de plano se fue hacia donde más convenía respondiendo a sus muy personales intereses.
Como se recordará, el ahora morenista, fue objeto del rechazo de sus propios paisanos, encabezados por el ahora jefe del Ejecutivo estatal, Salomón Jara; de ahí que se interpusiera un recurso ante la Comisión de Honestidad y Justicia del partido guinda con el objetivo de rechazar la afiliación del exgobernador priista cuya conversión al “lado correcto de la historia” fue de la mano del coordinador morenista en el Senado de la República, Adán Augusto López y muy probablemente, el hecho de que el tabasqueño lo haya apuntalado y además le haya otorgado como premio la presidencia de la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara Alta, influyó para que dicha Comisión concluyera que Murat Hinojosa se queda en Morena pese al gran malestar que ha generado en la entidad que gobernó.
Como se recordará, el tránsfuga expriísta de manera por demás oculta, armó su estrategia y se acercó a Morena asistiendo casi, casi disfrazado a los mítines de la entonces candidata presidencial, negoció un escaño en la Cámara Alta y finalmente alcanzó la tan ansiada inmunidad.
Sin embargo, lo anterior contrasta porque de alguna manera, el que siguió el mismo camino fue el expanista Miguel Angel Yunes, quien igualmente que Murat, se convirtió al morenismo de la mano de Adán Augusto López y pasó a la fama por ser el voto que dio luz verde a esta locura que será la elección judicial del ya próximo primero de junio, que ha terminado por convertirse, como lo dice el coordinador del PAN en la Cámara Alta, Ricardo Anaya, “en un cochinero (para que) Morena se adueñara del Poder Judicial”.
No obstante y pese al enorme favor que Yunes le hizo a Morena, la Comisión de Honestidad rechazó que el senador veracruzano se convirtiera, mediante la solicitud de la militancia, en uno de los más distinguidos militantes de Morena, caso contrario al de Alejandro Murat.
Ambos personajes, renegaron de sus respectivos expartidos, el PAN y el PRI y actuaron con una doble moral haciendo servicios al oficialismo para ganarse su pase a Morena. ¿Será que los oaxaqueños no tienen la fuerza con la que cuentan los veracruzanos?, porque hay que recordar que la gobernadora de Veracruz, Rocío Nahle, también interpuso el mismo recurso ante la Comisión de Honestidad del partido guinda y sin embargo, Salomón Jara se quedó con un palmo de narices.